Voz: abril 20 del 2026
- Mareniax
- hace 4 minutos
- 1 Min. de lectura
Desearía dormir en lo más profundo del océano, para poder despertar junto a ellos. Día tras día estoy corrompiéndome en este duelo, ¿por qué todo se ha vuelto tan gris?
Al despertar tenía dos opciones; tumbarme entre mis cobijas (aún sabiendo que nadie más vendría a rescatarme), o quedarme de pie sin importar lo cansada que estuviera, opté por la segunda.
Estoy sola en todo este proceso, pero, realmente todos aquí lo estamos ¿no?
Mi alma grita a través de mis ojos hinchados, mientras que mis rodillas continúan desgastándose por todo el dolor. ¿Cuánto más podrán soportar mis huesos? No tengo idea. Aún así sigo caminando, aunque otros días decido arrastrarme para poder seguir, sin importar desgarrarme la piel.
Últimamente me he preguntado "¿algún día seré suficiente para alguien más?", esto es tan absurdo, ¿por qué no intentó en volverme independiente para elegirme a mí?
Debo amarme;
respetarme;
valorarme;
sentirme sin miedo.
Vivir sin melancolía.
Quiero vivir plena. Sentir sin miedo. Bailar en medio de la nada con mis audífonos a todo volumen. Seguiré queriéndote, aunque parezca un disparate besarte, verte, acurrucarme en tu pecho, observar con detalle cada uno de tus lunares. Estoy consciente que tú no sientes lo mismo por mí, pero, ¿qué más da? Un día envejeceré, debo guardar anécdotas de viajes y amores fallidos durante mi juventud. No de una vida abnegada donde enriquecí, complací y toleré a terceros.
Lo efímero también es eterno, vive a través de las fotografías, entre cada recuerdo narrado por el desayuno.
Debí coleccionar más conchitas de mar en mi último viaje.
Comentarios