top of page

Marea baja

  • Mareniax
  • 16 dic 2025
  • 1 Min. de lectura

Recuerdo mi último día en la playa de Progreso, Yucatán. Por primera vez observé el atardecer más perfecto ante mis ojos.


Sentí tanta paz;

sentí tanto amor;

me encontré de nuevo. Papá me miró con una sonrisa de oreja a oreja. Sus pupilas estaban dilatadas y por primera vez, él tenía una expresión tan serena; tranquila y en paz, tal cual como la marea baja frente a nosotros.


Nos dijimos adiós, mientras su sombra comenzó a desvanecerse al adentrarse en el mar.

Después de tanto tiempo, el sonido de aquella alarma persiguiéndome había cesado.


Es momento de iniciar de nuevo.

Con miedo; dolor; coraje, pero, sin mirar atrás de nuevo.


Él vive en mí.

Él vive en cada atardecer.

Papá vive en el mar.

Estoy viva nuevamente.



 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Voz: abril 20 del 2026

Desearía dormir en lo más profundo del océano, para poder despertar junto a ellos. Día tras día estoy corrompiéndome en este duelo, ¿por qué todo se ha vuelto tan gris? Al despertar tenía dos opciones

 
 
 
Lluvia entre el mar

Los días lluviosos en primavera han llegado a la región. Pero, hoy por la mañana el cielo logró tornarse color azul. Los rayos del sol iluminaron mi ventana, y, después de 27 días me he despertado con

 
 
 
Voz: 31 de marzo 2026

La luz del Sol golpea mi rostro de forma abrupta, provocándome alzar la mirada directamente al cielo azul de este amanecer. ¿Mis papás me estarán observando desde algún lugar? Quizá sus almas transmig

 
 
 

Comentarios


bottom of page