top of page

Marea baja

  • Mareniax
  • 16 dic 2025
  • 1 min de lectura

Recuerdo mi último día en la playa de Progreso, Yucatán. Por primera vez observé el atardecer más perfecto ante mis ojos.


Sentí tanta paz;

sentí tanto amor;

me encontré de nuevo. Papá me miró con una sonrisa de oreja a oreja. Sus pupilas estaban dilatadas y por primera vez, él tenía una expresión tan serena; tranquila y en paz, tal cual como la marea baja frente a nosotros.


Nos dijimos adiós, mientras su sombra comenzó a desvanecerse al adentrarse en el mar.

Después de tanto tiempo, el sonido de aquella alarma persiguiéndome había cesado.


Es momento de iniciar de nuevo.

Con miedo; dolor; coraje, pero, sin mirar atrás de nuevo.


Él vive en mí.

Él vive en cada atardecer.

Papá vive en el mar.

Estoy viva nuevamente.



 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Monterrey mundialista: una ciudad sin descanso.

21 de junio, Monterrey, Nuevo León, México. El caos en la ciudad de Monterrey es el pan de cada día para todos sus habitantes, no obstante, la madrugada de hoy sus calles vivieron una tempestad lumino

 
 
 
Ansiedad

He perdido por completo la razón. Mis pulmones han colapsado, pero no puedo parar de correr. Quiero huir; gritar; desgarrarme la piel por completo, deseo vivir. No entiendo nada, pero hay sangre recor

 
 
 
Voz: abril 20 del 2026

Desearía dormir en lo más profundo del océano, para poder despertar junto a ellos. Día tras día estoy corrompiéndome en este duelo, ¿por qué todo se ha vuelto tan gris? Al despertar tenía dos opciones

 
 
 

Comentarios


bottom of page