Lágrimax entre las olas y el mar...
- Mareniax
- 9 dic 2025
- 1 Min. de lectura
Cuando era pequeñita deseaba huir de casa, escapar de todo ese ruido que poco a poco se volvía un eco en mi cabeza. Hoy en día no deseo huir de casa, pero, sí del ruido revoltoso que anida dentro de mí.
¿Por qué no puedo disfrutar de los "momentos felices" como el resto? En mí solo habita el anhelo de encontrarme con Morfeo cada noche; rodeando sus brazos alrededor de mi cuerpo, asfixiándome hasta hacerme perder la noción del tiempo. Una mañana calurosa decidí aventurarme en caminar por la orilla del mar, no tenía ningún rumbo fijo, solamente quería deshacerme de toda esta tristeza. Yemayá me abrazó con su ola más cálida, por un momento sentí una paz inquebrantable. No solamente el mar estaba tranquilo, también lo estaba mi alma. Me recosté en la arena. Cerré los ojos.
Papá se sentó a mi lado.
Mamá reía.
No había más dolor.
Todo este suplicio al fin había acabado.



Comentarios