Colapso: resiliencia
- Mareniax
- hace 3 días
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¿Alguna vez han escuchado Colapso de Kevin Kaarl? Quizá conocí la canción en algún punto inicial de mis 20’s, cuando "sufrir por amor” parecía tan normal. Aunque, también existe la posibilidad de haberla escuchado por primera vez de forma aleatoria en YouTube, durante alguna de aquellas noches eternas donde me desvelaba para trabajar en mis proyectos finales de la universidad.
Sin embargo, existe un pedacito que me está rompiendo actualmente, con todo el caos que tengo en mi cabeza:
Dios, dame fuerza, que ya me voy a rendir
Dios, dame fuerza, que siento que yo ya perdí.
Mi fuerza de voluntad para ponerme de pie decidió marcharse por la puerta, hasta que un maullido llamó mi atención al otro extremo de la habitación. Me levanté y observé al gatito que ha decidido adoptar mi casa como su hogar, subió hacía mí y ronroneo en mi pecho. Durante 2018, la veterinaria Rosana Álvarez en su libro “Etiología felina. Guía básica sobre el comportamiento del gato” hizo mención sobre la función curativa del ronroneo de los gatos: estos pueden producir frecuencias entre 25 y 150 Hz, las cuales tienen efectos terapéuticos en los seres humanos.
¿Ese ser naranjoso será la respuesta que me ha mandado Dios?
¿Colapso o resiliencia?
Tumbada en la cama miraba los minutos pasar, tal cual como la vida continuar después de la muerte. Nada puede detenerse, solamente nosotros podemos trazar nuestro camino: continuar o morir.
He muerto anteriormente.
Me pudrí en todos los sentidos, ¿lo extraño? Continuaba con vida, pero, aunque mi corazón latía, mi alma era consumida.
Desde pequeña sabía que esta ciudad nunca sería mía, y, morir de nuevo no era una opción, porque me convertiría presa de la desesperación; contaminación; desgracia; incertidumbre; inseguridad y consumismo, buscando una víctima diaria para que tomé en sus manos mi vómito verbal.
Me di un baño, salí corriendo con las llaves en mano y tomé el primer autobús rumbo al trabajo. Tenía que iniciar con algo ¿no?
Aunque existen miles de charlas motivacionales (junto con predicadores que mantienen una labia sorprendente), la vida no es color de rosa. Tengo que ahorrar, tomar mis maletas y salir de esta ciudad. Pero, no para huir, ya no quiero hacerlo más. Quiero habitar un nuevo lugar, y, no llorar más en aeropuertos ni centrales de autobuses al terminar cada período vacacional. Resulta un tanto extraño, cientos de personas llegan a Monterrey con la esperanza de encontrar un futuro mejor, no obstante, yo no puedo observar un futuro para mí en esta región.
Hoy estoy consciente que detenerme durante mucho tiempo me convertirá en presa fácil de mis miedos; inseguridades; negatividad y rabia.
Estoy consciente de todo aquello por trabajar en mí, para tener un futuro tranquilo y lograr estar en paz en cualquier sitio.
Estoy consciente que también puedo ser el problema.
Estoy consciente que debo vivir.
Estoy consciente.
Quizá mi terapeuta vuelva a mirarme con extrañeza al verme entrar por la puerta.
Posiblemente su mirada confusa resulta igual a la mía: al abrir la puerta de mi cuarto no me ha recibido Kovu, en su lugar hoy veo a un nuevo inquilino color naranja sentado sobre la cama.
Bibliografía:
Álvarez, R (2018). Etología felina. Guía básica sobre el comportamiento del gato. https://d1wqtxts1xzle7.cloudfront.net/119379521/Etologia_felina-libre.pdf?1730831072=&response-content-disposition=inline%3B+filename%3DGUIA_BASICA_SOBRE_EL_COMPORTAMIENTO_DEL.pdf&Expires=1771372740&Signature=UWhdEYP-rZuzA7Ek5orPoKG27twpwjizj0vl31rVAAniutycqM3uQ2R-G3sAACFoLOMVku~g88ojcFEAWn6HVKHg~LK-3Al9MvAu4NybxNUKhVbITlOP6zlxYnRBBL4FONmmJfGuV6tGDdZggKLKW0llmrgvOFqJ9c1revMipFA85N4j0eDY373ArBUd0q15k8pbQJY0ZPLJBtsQnFlU5CYu1khodDlDlte74EUazQLuOTHsklpuz6MCOJg6GoamVvdxO1Zy7XNXeuKpMscUlGpnCAoh8JLNMm5El247-MDR3-7FA2eGzSz0xg5B7EmiQIWkSdKlyw12Zb8-XP1fPw__&Key-Pair-Id=APKAJLOHF5GGSLRBV4ZA Kaarl, K (2019). Colapso. https://www.youtube.com/watch?v=YUm-LpX1vvY


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