Sus...
- Mareniax
- 28 nov 2025
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ojos eran un espejo hacía su alma.
Aquellas lágrimas eran un grito desesperado de ayuda.
Y su mirada amarga reflejaba el resentimiento tan crudo a su existir.
Ella no siempre fue así, hubo un punto tan alto en su vida donde no necesitaba sonreír para emanar entre sus ojos la felicidad que sentía. Al fin era libre, su estadía entre los brazos de la muerte había tomado un descanso. Un descanso deseoso de ser eterno. Pero, la muerte nuevamente la tomó por sorpresa una noche que parecía ser como cualquier otra. Frente al espejo observaba derrumbarse todos los castillos ficticios edificados sobre un amor tan puro, leal y engañado.
Exhaló un último suspiro antes de quedar muerta en vida.
Aquellas pupilas dilatadas volvieron a contraerse.
Comprendió que el amor no existía.
Solamente el dolor, los recuerdos y la tristeza reinarían eternamente en ella.
¡Oh, cariño! Nunca vas a entender como mi corazón ardía ante tu mirada... tan vacía.



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